4. EVENTOS Y CONTRATIEMPOS.

Como ya he comentado, nuestra recalada en las Islas de Cabo Verde no estaba prevista, y se produjo por la necesidad de recargar gas-oil como consecuencia de la excesiva utilización del motor; además de esto un tripulante tuvo necesidad de atención médica.

Durante la travesía tuvimos la oportunidad de pescar un magnífico bonito; de hecho no merecíamos haber pescado nada, ya que nuestras artes de pesca dejaban bastante que desear... El día de mi 54 cumpleaños (¡recordad el 22-2...!) fue celebrado, no con bonito fresco, pero si con un sabrosísimo 'Pato a la Provençal' (gentileza de las bodegas de conservas de nuestro barco). Esto ocurrió a los doce días de navegación desde Canarias.

Durante la noche teníamos establecidas guardias de tres horas; los buques divisados fueron poquísimos, en total cuatro. Yo creo que la calima que nos envolvió casi todo el viaje tuvo que ver en no haber divisado algunos mas. Algo disgustado quedé al encontrarme una noche al tripulante de guardia dormido.... pero todo quedó arreglado cuando les comenté mi preocupación al día siguiente y la imposibilidad de poder reconciliar el sueño a partir de ese momento. ¡Tres días después lo volví a encontrar dormido...!

El barco no poseía piloto automático de viento, lo cual bajo mi punto de vista era un error. Tenía un buen piloto electrónico, pero resulta que al embarcarme en Canarias me comunicaron que estaba estropeado. Los cuatro días siguientes a mi llegada sirvieron para que intentáramos arreglarlo y acabáramos perdiendo la paciencia y el humor... Decidimos instalar uno nuevo (lamentablemente para mi óptica clásica, no era posible de viento) lo cual lo hicimos en un día, con la inestimable dirección del representante en Santa Cruz de Tenerife de la marca que instalamos. Para mi, el resultado del funcionamiento de este piloto electrónico es sorprendente; tengo que decir que aparte de su potencia y finura de gobierno (posee varios parámetros regulables por software) su consumo es ínfimo si los controles de gobierno están correctamente establecidos.

No quedé igual de contento al segundo o tercer día de navegación, cuando al inicio de la noche un suave silbido nos indicó que la génova había descendido hasta cubierta al soltarse su enganche en la parte superior del mástil..... Ese sistema de enrollador posee una driza, que debe ser desenganchada desde el tope de palo al izar el génova (operación normalmente hecha en puerto al instalar el enrollador), para posteriormente poder enrollar el génova. A la mañana siguiente Olivier fue el encargado de subir a tope de palo para efectuar la operación, con una mar precisamente no muy calmada.

El Spinnaker siempre he considerado que es una vela de regata o de crucero costero cuando hay suficiente tripulación a bordo. En estos momentos he cambiado de opinión radicalmente. Como resultado del poco viento que hemos tenido, establecimos el Spi con poco viento para intentar ganar velocidad. El resultado obtenido, aparte del aumento de velocidad, ha sido conseguir que los bandazos del barco producidos por la mar formada y la falta de apoyo de las velas (muy abiertas, en empopada o largo) se redujera drásticamente. Con Spi la navegación a bordo se ha convertido en un placer al eliminar los constantes y molestos bandazos. Además la mayor ha sufrido mucho menos al no tener que soportar los repetidos desventes y golpes como causa de los bandazos y viento flojo (normalmente la mayor ha estado con una retenida hacia la proa).

Tanto es así que hemos hecho uso del Spi, que lo hemos mantenido hasta romper de cuajo el puño de amura. Ya reparado y establecido, rompimos el puño de escota y todo el refuerzo de la baluma, y reparado por segunda vez..... murió definitivamente al rasgarse en dos desde el puño de driza hasta la baluma... Todo esto ocurría con fuerza 5-6, y el barco andaba fantástico.

Después de otras travesías similares, sigo pensando que una de las dificultades mayores es la falta de adaptación del cuerpo a los constantes y enérgicos movimientos del barco con el consiguiente cansancio físico. También debo decir que gracias a la facilidad del GPS, hoy en día ya no es tan necesario el practicar los equilibrios forzosos para establecer una posición con el sextante (con el consiguiente descanso físico)...